Apuestas nulas: Cuándo se dan y claves a tener en cuenta

Apuestas nulas

Seguro que si lleváis tiempo en las apuestas deportivas, ya habéis aprendido casi de memoria algunas cosas. No os hará falta sacar la calculadora cuando realizáis una apuesta combinada de cuatro o cinco eventos, o sabéis perfectamente estimar a cómo estará la victoria de vuestro equipo aunque todavía no hayan salido las cuotas para ese partido, porque ya os sabéis la mecánica y la forma de actuar de la Casa de Apuestas a base de práctica. Pero a pesar de ello, seguro que con algunos detalles, todavía os hacéis preguntas. Y una de las más recurridas siempre es: ¿Cuándo se dan apuestas nulas?

Las apuestas nulas aparecen de vez en cuando en nuestro día a día de las apuestas deportivas online, y normalmente nos causan bastante ‘mosqueo’, por no usar otro tipo de palabra. Esto suele ser porque no las comprendemos, y en no pocas ocasiones, y esto nos preocupa especialmente, se suele asociar la declaración de una apuesta como nula a ‘algún tipo de jugarreta’ por parte de la Casa de Apuestas para no perder dinero. Nada más lejos de la realidad. Las apuestas nulas tienen una serie de razones de ser, y a continuación os las vamos a explicar, para que no tengáis que preguntarnos tanto, ni de forma tan angustiosa.

apuestas en directo

Lo primero que queremos aclarar es que las apuestas nulas no hacen que perdamos el dinero de nuestra apuesta realizada. ¡Para nada! Se declara nula una apuesta por algún supuesto que escapa al control de la Casa de Apuestas. Pero pueden ser varios los motivos que llevan a la misma a dar este paso, así que conviene que separemos los distintos supuestos y los expliquemos por partes, para que podáis entenderlo todo mucho mejor.

Apuestas Nulas: Concepto

Dependiendo de dónde consultemos, la definición de apuestas nulas varía según quién os lo explique. Pero en general, podríamos definir una apuesta nula como una apuesta cancelada, por lo que la Casa de Apuestas devuelve el dinero apostado al jugador. ¿Y por qué se cancelaría una apuesta? Ahí es donde entran los distintos supuestos de los que os hablábamos en la introducción a este Post. Pero, en general, todos coinciden en un concepto común: se trata de situaciones que, por norma general, cambian las condiciones del mercado y, por tanto, hacen que las cuotas que existían antes de que esa apuesta se considere nula ya no puedan ser consideradas como válidas. Y en la inmensa mayoría de las ocasiones, hablamos de un cambio de condiciones de mercado que escapa al control de la Casa de Apuestas.

A continuación, vamos a enumerar una serie de ejemplos de situaciones en las que las apuestas son declaradas nulas. Seguramente no estén todos los casos posibles, pero sí los más habituales, y seguramente esos con los que os habéis topado alguna vez, y han provocado que acudáis a vuestra Casa de Apuestas a preguntar por qué vuestra apuesta ya no valía. Comencemos:

  • Eventos Aplazados

Supongamos que hemos hecho una apuesta a un partido de fútbol, y que, por inclemencias meteorológicas, éste es aplazado. Si el aplazamiento tiene lugar para las siguientes 48 horas después de la que estaba fijada en un inicio para el encuentro, las apuestas realizadas para el mismo seguirán siendo válidas. Pero si el aplazamiento tiene lugar para dentro de más tiempo, las apuestas que hayamos hecho se considerarán nulas, y se nos devolverá el importe apostado. Este es uno de los supuestos que más se dan a la hora de hablar de apuestas nulas.

  • Eventos anulados o suspendidos

Siguiendo con la evolución del supuesto anterior, si hemos realizado una apuesta a un evento, sea del deporte que sea, y éste es suspendido o anulado y es imposible determinar el resultado de la apuesta, automáticamente nuestra apuesta se considerará nula y la Casa de Apuestas procederá, de igual forma, a devolvernos la totalidad del importe apostado. ¡Pero cuidado! Si la suspensión del partido o el evento sí que conlleva la declaración de algún pronóstico final del mismo, las apuestas se considerarían válidas y no se nos devolvería el dinero. El mejor ejemplo para este supuesto sería el siguiente: imaginemos que la Selección española juega un partido amistoso que, por lo que sea, es suspendido y no llega a celebrarse de mutuo acuerdo. No habría resultado ni apuesta como tal, y las apuestas al evento serían nulas. Pero si, por ejemplo, en otro partido de fútbol, uno de los dos equipos no se presenta y la competición decide que ese equipo pierde el partido por incomparecencia, las apuestas realizadas sí serían válidas y, por tanto, estaríamos a expensas de lo que hubiésemos apostado.

  • Retiradas en partidos de tenis

Esta es otra de las causas más comunes a la hora de hablar de apuestas nulas. El calendario tenístico es muy exigente, y es muy habitual que los jugadores sufran lesiones durante los torneos que les obligan a retirarse de partidos en juego, o bien renuncian a disputar encuentros para descansar y centrarse en otros torneos. Por no hablar de suspensión de partidos por inclemencias meteorológicas. Cuando esto sucede, puede resultar que nuestras apuestas a esos eventos sean nulas. En el caso de que sea un aplazamiento por la meteorología o por falta de visibilidad, las apuestas seguirán siendo válidas siempre y cuando el evento se termine en las siguientes 168 horas (una semana) desde el inicio real del partido, independientemente del número de interrupciones que se produzcan. Pero si uno de los dos jugadores se retira en mitad de un partido, dependerá de cuánto se ha desarrollado del mismo. Si la retirada se produce antes de la finalización del primer set, las apuestas se considerarán nulas, pero si la primera manga ya se ha completado cuando se produce, el jugador que pase a la siguiente ronda o el que determine el árbitro como ganador del encuentro será, a efectos de la apuesta, el ganador.

  • Apuestas nulas en combinadas

En muchas ocasiones, sobre todo en apuestas combinadas de tenis, puede suceder que una de las selecciones que hayamos realizado se convierta en una apuesta nula por alguna de las causas que hemos explicado. Cuando esto sucede, se rehace la combinada automáticamente con el resto de eventos seleccionados, con una nueva cuota y un nuevo Stake, devolviéndose al usuario la cantidad equivalente a una de las selecciones del total de la apuesta combinada.

  • Apuestas invalidadas

Es menos habitual, pero también puede suceder que el sistema acepte eventualmente una apuesta después de que un determinado evento haya comenzado (hablando, en todo caso, de apuestas que NO sean en vivo); o por ejemplo, si un usuario realiza apuestas combinadas a varios mercados que no pueden combinarse debido a la normativa sobre apuestas de la Casa, y que por algún error informático sí estén pudiendo juntarse en una misma selección. Del mismo modo, estos errores del sistema pueden conllevar la identificación errónea de participantes y/o equipos en eventos, o puede pasar que alguna competición deportiva sea modificada por causas ajenas a la Casa de Apuestas, alterándose de forma sustancial las probabilidades de los distintos participantes. En todos estos supuestos, las apuestas realizadas a estos eventos pueden ser declaradas nulas por la Casa de Apuestas.

  • Errores humanos en las cuotas

Muy relacionado con los supuestos anteriores, estas alteraciones anormales en las cuotas de apuestas pueden venir no ya por errores del sistema, informáticos o por variaciones en competiciones deportivas determinadas, sino por algún error humano por parte de los empleados de la Casa de Apuestas, dándose supuestos en los que resulte absolutamente evidente algún error en las cuotas y/o los mercados de apuestas que pueda demostrarse. En estos casos, y dependiendo de dichos errores, la Casa está en su derecho de declarar como nulas las apuestas realizadas.

Conclusiones

Lo que nos tiene que quedar claro es que debemos conocer todas estas circunstancias, para no llevarnos las manos a la cabeza si alguna vez nuestra apuesta es declarada como nula. Ni la Casa de Apuestas, ni tampoco nosotros mismos, deseamos nunca que esto suceda, pero es parte del juego. En cualquier caso, tal y como se puede comprobar, en ninguno de los supuestos explicados, la anulación de una apuesta deportiva va en perjuicio del apostador, sino que suele conllevar la devolución del importe de lo apostado. Así que, como decimos siempre, cabeza, paciencia y tranquilidad… ¡Y a disfrutar!