Echando el cierre a la temporada con el mejor consejo de amigo sobre tus apuestas deportivas

Ya sabéis que cada pocas semanas me gusta contaros cómo va ese ‘experimento’ que comencé al principio de la temporada: enseñar a mis amigos a ser unos expertos en apuestas deportivas, e ir compartiendo con ellos ciertas apuestas consensuadas jornada tras jornada y campeonato tras campeonato. Lo cierto es que la campaña ya va llegando a su fin. No nos quedan demasiados grandes eventos en los que practicar estrategias de apuestas, así que va tocando despedirnos para descansar en verano y volver con más fuerza la temporada que viene.

No ha sido nada fácil. Adaptar a personas que llevaban toda la vida haciendo Quinielas a realizar apuestas deportivas supone tener que explicarles una y mil veces conceptos que vosotros consideraréis básicos. Y no sólo eso. Les costó entender el por qué de ciertas estrategias y, sobre todo, darle valor a algunas apuestas que yo veía clarísimas (como luego se demostró en la mayoría de las ocasiones). Pero creo que he hecho un buen trabajo con ellos.

De hecho, no me extrañaría que la próxima temporada quisieran ‘volar solos’. Y es que en este último tramo del año no negaré que me han sorprendido hasta el punto de llevarme la contraria Y TENER RAZÓN. Vamos, que más de uno o dos ‘zascas’ me he llevado con ciertas apuestas que hicieron y que taché de ingenuas.

Por si os habéis perdido desde nuestra última recopilación, vamos a repasar un poco las enseñanzas que, en este caso, tanto ellos como yo tuvimos en las últimas semanas con los resultados que se produjeron, y ya echando el cierre a la temporada acabaremos con un consejo de amigos en forma de moraleja ¡Vamos allá!

Eso de ‘la suerte’ o ‘la inercia’ del equipo campeón…

No puede haber más tópico en el mundo del fútbol que sentenciar que éste o aquel equipo ganan “porque tienen madera de campeones” o simplemente “la suerte del campeón”. Dícese de cuando no entendemos por qué ganan (o se salvan de perder milagrosamente) porque no se lo han merecido, pero aun así lo consiguen. Solemos recurrir a esa especie de aura victoriosa que despiden hacia el exterior estos grandes conjuntos. Y lo cierto es que eso puede ayudarnos en nuestras apuestas deportivas.

Ha podido jugar mejor o peor, pero el Real Madrid ha tenido regularidad absoluta (y muchísima fortuna cuando la necesitaba) en esta Liga

El mejor ejemplo de esto es el Real Madrid. De un lado, el ya campeón de Liga siempre se mostró frágil defensivamente este curso. A falta de jugar la final de la Champions League, que será su partido oficial número 59 esta temporada y también el último, sólo en 13 de los 58 restantes dejó su portería a cero (un 22 por ciento) y en muchas ocasiones fue perdiendo contra rivales menores. Pero conforme fue avanzando la competición y nos fuimos acercando al final, empezó a mostrar una seguridad en sí mismo como ningún otro equipo, que culminó con victorias extremadamente contundentes, tanto por marcador a favor como por ‘tempos’ de los partidos (con muchos goles y marcando muy rápido, sentenciando en pocos minutos).

Esto había que verlo como filón en las apuestas deportivas, pero mis amigos siempre fueron recelosos a arriesgar apostando por victorias contundentes de los blancos. Sin embargo, las semanas me han ido dando la razón. Ese 2-6 en La Coruña ante un Deportivo que al descanso ya perdía 1-3, o ese escandaloso 0-4 al descanso en el Granada – Real Madrid, le dieron a los de Zidane medio título… y a nosotros nos hubieran dado 101.00, 34.00 y 34.00 Euros por Euro apostado, respectivamente.

Identificar una Champions de resultados sorpresa

Ya en anteriores entradas comenté el impacto que supuso para mis amigos superar ese 4-0 del PSG al Barça en los octavos de final de la Champions League, pero sobre todo vivir el 6-1 en la vuelta que clasificó a los azulgrana… era casi imposible, pero la única opción que existía para que Messi y compañía superaran la eliminatoria era algo así, de modo que hubiese sido perfecto para arriesgar. Pero eso ya lo contamos. El caso es que debimos haber visto que esta Liga de Campeones iba a ser de resultados muy extremistas. Y aquí entono el mea culpa…

Tras perder por 4-0 en su primera salida en la fase de eliminatorias, ¿quién iba a pensar que el Barcelona se iba a dejar sorprender de exactamente igual manera ante la Juventus?

No fui capaz de pensar en una victoria tan contundente de la Vecchia Signora en la ida de cuartos ante los de Luis Enrique, por mucho que jugase en casa. No supe verlo, y por ende, mis amigos tampoco. Pero ese 3-0 demostraba que la tendencia (¡Ay, cuántas veces os he remarcado lo de la maldita tendencia a lo largo de una temporada!) del Barça jugando partidos de exigencia fuera de casa era pasarlo mal, muy mal. Lo hemos visto durante todo el año. Y nos ‘comimos’ esa fantástica apuesta, que nos hubiera dado 29.00€ por Euro apostado.

Por cierto, que en la ronda de cuartos y hasta en la ida de semifinales, otra mina de oro fue Cristiano Ronaldo. Rondaba el luso su gol número 100 en Champions, así que era factible apostar por él, y así lo hicimos. El problema es que no vislumbramos que fuese a marcar nada menos que ocho goles en tres encuentros, incluyendo un Hat-Trick en la ida de ‘semis’ ante el Atlético. En la vuelta su triplete se pagó a 13.00, pero claro, ahí ya no iba a ser tan fácil. Al menos, acertamos con apuestas simples a goles del luso.

Coronándonos con las estrategias de apuestas al Clásico

El gran momento de este tramo final de la temporada era el decisivo (¡Y vaya si decisivo!) Clásico del Bernabéu, con una fórmula matemática bien fácil: si el Barcelona no ganaba el partido, prácticamente perdía la Liga o eso es lo que iba a quedar en el ambiente. Y de igual forma que el Real Madrid venció en el Camp Nou cuando acudió de víctima el pasado curso, yo dejé bien claro a mis amigos que éste era partido para arriesgar a favor de los visitantes, que tenían mucho menos que perder que los locales. Y nos fue bien… pese a que el madridismo de algunos trató de boicotear nuestro consenso en las apuestas deportivas.

En un elevado número de ocasiones, el equipo que acude con más necesidades a un partido de estas características le pone ese ‘punto extra’ de forma inconsciente y cuando el guión de un Clásico parece tan claro, suele suceder lo contrario a lo que todos esperan

Y ojo, que no fue porque el Real Madrid jugase mal. Todo lo contrario. Fue un partidazo, uno de los mejores del año sin duda, y tuvo alternativas, goles y locura, como casi siempre. Pudo ganar cualquiera, y al final ganó el Barça con una de las mayores exhibiciones de Leo Messi que se recuerdan, y sobre todo con un golazo escandaloso en la última jugada del partido que dejó, literalmente, por los suelos a los futbolistas blancos.

Era partido para que apareciera Leo, y apareció después de varios Clásicos sin hacerlo. Y aquí impuse mi criterio y acertamos de lleno con el argentino: Messi a marcar 2 o más goles en el partido, a 6.00€ por Euro apostado, y también a marcar el último gol del encuentro, a 5.50. No acertamos con el marcador exacto (2-3) que nos hubiese dado nada menos que 19.00€ por Euro apostado, pero bueno, eso ya era rizar el rizo.

Nunca dejes de creer… en Don Rafael Nadal

Termino admitiendo mi más dolorosa derrota personal en estas últimas semanas ante mis amigos, en este caso en el plano de mi deporte ‘tapado’ y amado: el tenis. Presumo yo mucho de saber del deporte Rey de la raqueta, y me pasé días y días jurándole a mis amigos que el pobre Nadal ya no estaba para ganar grandes torneos de forma constante (sí de vez en cuando), ni tampoco para batallar físicamente como antaño con los primeros del Ranking más allá de alguna victoria esporádica. Pero… ¡Ay amigo! Me alegro de que todavía a día de hoy me lo restrieguen con saña, porque menuda metedura de pata…

Temporada de tierra batida + Nadal son una combinación ante la que jamás debemos tener miedo de apostar. Y hay que estar siempre atentos a lo que pasa en el resto del circuito

En este caso, lo que sucede en el resto del circuito es, ni más ni menos, que Andy Murray anda perdido, que Djokovic afronta una temporada de muchos cambios, y que los tan ansiados relevos de los grandes todavía no son regulares. Si a esto sumamos que Rafa ha podido hacer pretemporada y que lleva tiempo sin sufrir percances físicos, tenemos una magnífica opción para apostar por un valor seguro con cuotas más altas de lo normal.

En este caso, tras ganar en Montecarlo, Nadal afrontaba el Mutua Madrid Open como uno de los favoritos, pero la cuota por su triunfo final era de 2.25. Normal, porque dentro del circuito de arcilla, Madrid es el torneo ‘más rápido’ y el que peor se adapta a las características del balear. Por eso insté a mis amigos a no apostar por él, porque ya había ganado en el Principado y en Barcelona y lo vi excesivo. Y porque cuando llegó a las semifinales contra Djokovic, pensé que caería en un encuentro disputado. Pero he aquí que ganó 2-0 al serbio tras 7 derrotas consecutivas, algo que se pagaba a 2.10, y me tuve que tragar mis supuestos conocimientos tenísticos ante todos mis amigos. Tomo nota… y es que jamás hay que confiarse. Lo de Roland Garros luego vino ya sólo…