5 motivos para cambiar la Quiniela por las apuestas deportivas

No hace mucho que os confesé que los colegas de mi pareja me han pedido que discutamos algunos pronósticos sobre apuestas deportivas semana a semana y que después apueste representando la voluntad de todos, a ver si nos sacamos unos Euros para montar alguna cena extra al final de la temporada. Lo hice para contaros cuáles son los consejos imprescindibles para  la gente que no tiene ninguna experiencia y que empieza a meterse en el mundo de las apuestas deportivas suele cometer al empezar a apostar. Pero se me pasó contaros otra cosa. Y este tema es muy interesante, porque no sólo va de ilustraros, sino también de convenceros.

El motivo principal por el que los amigos de mi señora y yo nos hemos pasado a las apuestas deportivas es la Quiniela. Imagino que todos conoceréis el juego más popular relacionado con las loterías y apuestas en España y asociado al fútbol: Ese mítico boleto de papel naranja y blanco en el que intentamos acertar el resultado (1×2) de quince partidos de entre Primera y Segunda División, jornada a jornada. La Quiniela es una auténtica institución y tradición en España, y está arraigada en muchísimas familias como algo sagrado que se practica cada fin de semana. El objetivo es hacernos ricos, pero nunca (o casi nunca) pasa. Y como todo en esta vida, llega un momento en el que se queda obsoleto. Y si nos hemos pasado a las apuestas deportivas es porque estábamos cansados de echar Euros sin ganancias ni aciertos. Definitivamente, las apuestas le están comiendo la tostada a la Quiniela.

¿Os sorprende esto que os digo? ¿Sois apostantes de la Quiniela y ya me estáis dedicando críticas? ¿No lo veis como yo lo veo? Bueno, pues para eso estoy aquí, para convenceros. Os voy a ir desgranando, paso a paso, los motivos por los cuales, cuando acabe la temporada que viene, yo estaré cenando a costa de mi sabiduría futbolística junto a mis colegas y probablemente vosotros apenas hayáis recaudado unos cuantos aciertos con la Quiniela, salvo que tengáis una suerte enorme. Os voy a demostrar por qué las apuestas deportivas son mejores que la Quiniela:

Sin agarrarse a una ‘periodicidad’ impuesta

La Quiniela, aunque ha ido evolucionando con el paso de los años y las décadas, no lo ha hecho a la velocidad de las apuestas deportivas. Su núcleo de juego siguen siendo las distintas jornadas de la Liga española, se han inventado las de la Champions, quizá alguna semana de partidos de Selecciones… pero se juega cada fin de semana o entre semana, lo cual quiere decir que nos vemos obligados a jugar encasillados en una competición u otra, y perdemos la posibilidad de disfrutar el resto de días de la semana, o en verano. ¿Por qué limitarnos tanto? Con las apuestas deportivas tenemos acceso a cualquier Liga de Europa, multitud de campeonatos de todo el mundo y competiciones tanto de fin de semana como de entre semana. Y podemos combinarlas. Tampoco tenemos por qué hacer quince apuestas. Podemos hacer combinadas, apostar de forma individual a uno, dos, tres o 30 eventos… la flexibilidad es absoluta.

¿Solo 1×2? Las apuestas nos dan muchas más opciones

En la Quiniela, puedes apostar a la victoria del equipo local, del equipo visitante, o al empate. No hay más. Sí, es verdad que puedes hacer varias columnas combinando diversos resultados, hacer versiones reducidas o asegurar con dobles o triples… pero al fin y al cabo, solo te mueves entre tres opciones: 1×2. Una vez más, las apuestas deportivas rompen esa limitación histórica con decenas de mercados diferentes de apuesta: Número de goles en el partido, goles que marcará cada equipo, apuestas a goleadores, mercados de tarjetas, de córners, de intervalos de tiempo, al descanso y al final de los partidos… las posibilidades no son infinitas, pero se acercan.

Ya os contaba que uno de los errores más extendidos en los novatos que empiezan en las apuestas deportivas, es limitarse en sus opciones de apuesta. Los colegas de mi novia me siguen preguntando por qué no apostamos “a que Francia gana a Islandia” cuando ese mercado apenas nos dará beneficio y podemos optar por una elección de hándicap, o de ganador a la media hora de partido. ¡Simplemente, se les olvida que existen estas opciones! Y eso es porque proceden de la Quiniela… un juego con pocas variantes.

Por favor, salgámonos un poco del fútbol…

Observaréis que he intentado limitar mis explicaciones al deporte del fútbol hasta ahora. Y es precisamente para haceros ver las ventajas de mi siguiente punto a favor de las apuestas deportivas. En una Quiniela apuestas sólo a fútbol, mientras que en una casa de apuestas puedes hacerlo a fútbol, baloncesto, tenis, atletismo, bádminton, carreras de caballos o Críquet. Deportes que ni siquiera conoces, y además combinándolos entre ellos. Es la guinda al pastel de la flexibilidad que aporta esta nueva modalidad de juego, y que gana por goleada al boleto naranja. Simplemente, si un día no estáis seguros de si va a ganar vuestro equipo de fútbol, podéis apostar a los partidos de tenis del día, o a cualquier otro deporte.

La emoción del directo

Todos coincidiremos en que jugar apostando, tanto con la Quiniela como con las apuestas deportivas, genera entre los aficionados una emoción especial que les hace estar muy pendientes no sólo de sus equipos, sino de todos los partidos en donde tengan algo en juego. Pasar de la tristeza al éxtasis en solo un segundo porque un gol haya cambiado tus ganancias del fin de semana es una sensación maravillosa, pero hasta en esto las apuestas deportivas ganan a la Quiniela. Porque puedes estar muy nervioso esperando a acertar los resultados de quince partidos durante un fin de semana, pero si pierdes, no puedes hacer nada. Y con las apuestas puedes seguir los partidos en directo y apostar mientras el balón está en juego, cambiar tus pronósticos iniciales y tratar de minimizar tus pérdidas. Vale, es una práctica peligrosa sobre la cual hay que saber, y de la que ya hemos hablado alguna vez… pero no deja de estar ahí.

En las apuestas deportivas, las apuestas en directo son un gran aliciente.

En las apuestas deportivas, las apuestas en directo son un gran aliciente.

El único ‘contra’: las ganancias… aunque tampoco

El punto de las ganancias es el único en el que podríamos darle cierto margen de ventaja a la Quiniela sobre las apuestas deportivas, pero incluso así, veréis cómo al final seguramente no compense. Es verdad que acertar el pleno al quince de una Quiniela nos puede resolver la vida y hacer que no volvamos a trabajar, sobre todo si hay bote acumulado… hablamos de millones de Euros, algo que no ganaremos (o al menos, no de una vez… vamos, que es casi imposible) con las apuestas deportivas. Pero la probabilidad de que aciertes una Quiniela en estos términos es bajísima. Puedes tirarte toda la vida jugando uno o dos Euros a la Quiniela los fines de semana y que jamás te toque, mientras que con las apuestas deportivas, si sabes de deporte, puedes sacar unos pocos Euros cada semana. ¿Y cómo disfrutamos más, esperando que la divina providencia nos elija o intentando ser dueños de nuestros propios éxitos económicos?