Las apuestas a la Copa de Oro, o cómo sacarle partido al verano futbolístico

copa de oro

Cuando hablamos de las apuestas de fútbol de selecciones, parece que todo se reduce a Mundiales, Eurocopas y, si acaso, a la Copa América. Pero hay otra competición recurrente que suele ofrecer un espectáculo apasionante, y que cada dos años nos deleita con un campeonato cargado de emoción, goles y sorpresas. Hablamos de la Copa de Oro de la CONCACAF, que regresa este verano (invierno en Estados Unidos, donde va a disputarse) y que ofrece una continuidad a la Copa Confederaciones que acaba de terminar, y que nos deleitó con el triunfo ligeramente sorprendente de Alemania.

Precisamente, en este tipo de torneos es cuando más podemos perfeccionar nuestras tácticas de apuestas deportivas. Porque las apuestas a la Copa de Oro no serán nada fáciles. Es verdad que ha habido un dominio aplastante de dos países en las últimas ediciones, pero por detrás, partido a partido, en estos torneos surgen siempre selecciones a priori muy poco potentes que dan la campanada y ofrecen buenas oportunidades de sumar ‘verdes’ a nuestra causa.

Ya nos hemos rodado con la Liga, la Champions League y hasta la Segunda División; Nos hemos ‘curtido’ con torneos más complicados, como la Copa Confederaciones o la Europa League. Y ahora, para obtener el doctorado, acabamos con esta Copa de Oro que viene a darle sentido a nuestros días de descanso antes de enfrentar otra vez todo el fútbol de la próxima temporada, que no está tan lejos, no os creáis.

Los dos favoritos: Un anfitrión y una incógnita

Si observamos las selecciones que acuden a la Copa de Oro este año, dos de ellas parecen estar por encima del resto y parten como favoritas en casi todas las quinielas. Por un lado, Estados Unidos disputa el torneo con una selección híbrida, en la que el seleccionador Bruce Arena mezcla experiencia y juventud para afrontar una cita especial para los norteamericanos, ya que serán una vez más los anfitriones, y buscarán su sexto entorchado tras su mala actuación en la pasada edición de 2015, donde solo pudieron ser cuartos.

Los estadounidenses estarán englobados en el Grupo B junto con Martinica, Nicaragua y Panamá, y únicamente los panameños parecen capaces de competir con ellos en la lucha por el liderato del grupo. Siete países diferentes ganaron una de las 23 ediciones de la Copa de Oro; Los Norte y Centroamericanos (México, Canadá y EEUU) dominan con 17 trofeos, lo cual quiere decir que probablemente veremos un desenlace similar.

El otro gran favorito es México, que acude a tierras norteamericanas a defender el título que logró hace dos años ante Jamaica. El combinado mexicano es, por potencial, superior al resto de selecciones, pero lo cierto es que el rendimiento del ‘Tri’ es una incógnita, ya que el técnico Juan Carlos Osorio quemó todas sus naves en la Copa Confederaciones y solo uno de los jugadores que acudieron a la cita rusa, estará presente en la Copa de Oro. 

Desde 2002, México y EEUU copan el historial de campeones; se han enfrentado en 4 finales, 3 de ellas ganadas por los aztecas

Un así, como decimos, México jugará con un equipo ‘B’, lo que hace que se presenten algunas dudas sobre las opciones del vigente campeón. En cualquier caso, acabamos de ver como Alemania se ha llevado la Confederaciones con un equipo en el que tampoco estaban sus figuras y, si nos atenemos al potencial de los participantes en la Copa Oro, solo EEUU parece capaz de plantar cara a una selección que busca su undécimo entorchado.

Los dos (o tres) tapados

En una competición como la Copa de Oro, las sorpresas están a la orden del día. México y EEUU siempre parten como favoritas y, como decimos, entre las dos selecciones se han repartido las ocho últimas ediciones del torneo. Sin embargo, norteamericanos o mexicanos faltaron a la cita en las dos últimas finales, y selecciones como Jamaica y Panamá se quedaron a las puertas de dar la campanada.

Jamaica, la vigente subcampeona, no pasa por un buen momento futbolístico. Eliminados ya de la lucha por la clasificación para el Mundial, pocos creen que pueda hacer algo importante en la Copa Oro, pero Panamá y Costa Rica sí que pueden poner en apuros a los favoritos.

Jamaica nunca logró ganar una Copa de Oro pese a estar en el grupo de selecciones potentes. Fue finalista en 2015 y cuarta en 1993

Los panameños, sin embargo ya estuvieron a punto de conseguir el título hace 4 años, cuando eliminaron a México y cayeron por la mínima en la Final ante EEUU.  En esta edición, Panamá llega en un momento de optimismo, luchando por meterse en el Mundial y con ganas de demostrar que lo ocurrido hace cuatro años no fue fruto de la casualidad.

El otro gran tapado del torneo es Costa Rica. Los ‘Ticos’ ya dieron mucho que hablar hace tres años en el Mundial de Brasil y tienen encarrilada su clasificación para el Mundial del año que viene. Además, el combinado costarricense venció 4-0 a Estados Unidos en dicha fase de clasificación, por lo que estamos ante un aspirante real al título.

Costa Rica, alternativa, es un rival difícil de batir: sólo perdió en 2 de sus últimos 15 partidos y fue cuartofinalista en el último Mundial 2014

Sin embargo, no podemos olvidar que se han quedado fuera de la convocatoria jugadores importantes como  Keylor Navas, Bolaños o Borges, por lo que también hay dudas sobre el rendimiento que puede ofrecer la selección de Óscar Antonio Ramírez.

Goles y hándicaps como mercados de valor

Pensando en sacar rendimiento a nuestras apuestas, y viendo que en esta Copa Oro hay selecciones como Martinica, Guayana Francesa o Curaçao, quizá sea buena idea acudir a los mercados de goles y a los hándicaps para sacar partido de la competición.

Apostar a que se marquen más de 2 o más de 3 goles en los partidos en los que participen estos tres equipos, o decidirse por un hándicap -1 o superior para los encuentros que dichas selecciones, o incluso Jamaica, disputen ante los favoritos, puede reportarnos beneficios en unos duelos que a priori pueden ser poco atractivos, pero que, en condiciones normales, son potenciales fuentes de ingresos para los apostantes.