Las claves de la Copa Masters más incierta.. ¡y apasionante!

copa masters

He de reconocer que mi señora es un auténtico Sol. Me aguanta a pesar de mi enfermedad por el fútbol y mi pasión, no sólo laboral, por las apuestas deportivas, y por todos los deportes en general. Y encima es de las pocas que, además de comprenderlo y aceptarlo sin rechistar, intenta tomar partido y opinar sobre partidos y eventos para hacerte ver que quiere compartir contigo esas cosas que a ella en realidad no le gustan tanto. Pero el colmo ya es cuando es ella la que me recuerda a mí las cosas que tengo que ver en la tele… ¡alucinante!.

El último ejemplo lo he tenido esta misma semana. Resulta que el próximo domingo empieza la Copa Masters de Tenis… o el torneo de Maestros, o si nos ponemos pijos, los ATP World Tour Finals, ese nombre tan rimbombante y larguísimo que el máximo organismo del tenis se ha inventado para denominar al torneo de final de temporada en el que las ocho mejores raquetas del mundo se citan en Londres para definir cuál de ellas se corona como ‘Maestro’ del curso en cuestión. Vamos, un torneo para no perdérselo. Pero resulta que este año estoy yo mucho más desconectado de las apuestas de tenis que nunca en mi vida. Creo que el bajón de las grandes figuras tenísticas de los últimos años, especialmente Nadal y Federer, me ha hecho perder mínimamente la ilusión. Para mí, esta Copa Masters llena de caras nuevas, tenistas jóvenes y menos Glamour que en otras épocas se asemejaba a como cuando tú vas al bar estupendo al que llevas yendo toda tu vida a tomarte algo y el sitio acaba de cambiar de dueños. Es posible que tengan la misma marca de cerveza, las mismas tapas y hasta la misma carta… pero no es lo mismo.

Aunque bueno… eso ha sido hasta esta mañana. Me he levantado y he contemplado a mi señora tachando eventos del calendario que tenemos en la cocina, y claro, ante la pregunta obligada por mi parte de por qué estaba haciendo eso, me ha contestado: “Porque la semana que viene tienes lo del tenis, ¿no?”. Le he dicho que podía perderme algunos partidos porque el torneo no iba a estar muy bien, y de repente me ha convencido: “Bueno, si no van los de siempre será más divertido, así no gana siempre el mismo y puede que surjan figuras nuevas”.

Lo que os digo, un Sol. Me ha hecho reflexionar, y me he dado cuenta de que de todo podemos sacar partido. Puede que no veamos Clásicos del tenis, pero sí choques enormemente inciertos y con mucha emoción e igualdad. Pues ale… ¡a ponernos la cinta del pelo y coger la raqueta!

Una Copa Masters histórica y sorprendente

Lo primero que tenemos que decir a la hora de analizar esta Copa Masters de tenis, es que va a ser una edición histórica no sólo por los que están, sino por los que no están. Y es que al torneo no se presentan ni Rafa Nadal ni Federer (tal y como contábamos en la introducción) y eso no había pasado desde hace nada menos que quince años. 2001 fue la última edición de este torneo que no tuvo entre sus ocho mejores tenistas ni al español ni al suizo. Por cierto: lo ganó el australiano Lleyton Hewitt. Ya ha llovido.

De los ocho integrantes del elenco de la Copa Masters 2015, justo la mitad (4) no repite este año y hay dos debutantes

Quitando al helvético y al balear, Novak Djokovic y Andy Murray quedan, evidentemente, como máximos favoritos al trono londinense. Pero podríamos decir que este es el torneo en la carrera de ambos en el que ese favoritismo está más igualado o, si apuramos, incluso más inclinado del lado del británico. Porque el de Dunblane se estrena en esta función de cierre de la temporada por primera vez como flamante número uno del mundo.

 

 

Un Maestro contra siete aprendices… y uno destacado

Como sabéis (y si no lo sabéis, para esto estoy yo) la Copa Masters es el campeonato tenístico más peculiar de todos cuantos se disputan a lo largo de la temporada, porque no tiene el formato tradicional de un torneo de tenis. Aquí los ocho participantes se dividen en dos grupos de cuatro jugadores, en los que los dos primeros clasificados pasan directamente a semifinales. Por tanto, cuentan tanto las victorias y las derrotas como los sets ganados y perdidos e, incluso, los juegos a la hora de deliberar el orden final de los dos cuadros.

Este año, la Round Robin favorece claramente a Djokovic en un grupo asequible con Milos Raonic, Dominic Thiem y Gael Monfils

Seamos claros: el balcánico domina a la perfección la Copa Masters. Es el único jugador de los ocho que la ha ganado alguna vez, y lleva haciéndolo de forma ininterrumpida desde hace cuatro temporadas (2012-2015), títulos a los que hay que añadir el primero que conquistó, en 2008. Jugar en una superficie rápida y bajo techo le otorga ligera ventaja a su tenis, y como hemos dicho tiene un grupo más fácil que Murray, que está encuadrado con Stan Wawrinka, Kei Nishikori y Marin Cilic, rivales más fuertes, en principio, que los de Novak.

Ojo, que esto no quiere decir que el serbio vaya a tenerlo fácil viendo su final de año (sólo una vez finalista desde su último título en julio, y perdiendo en el US Open con Wawrinka). Djokovic está visiblemente machacado en este final de curso, tanto física como mentalmente. Y su principal oponente ha protagonizado la mayor remontada de la historia en términos de Ranking ATP: 9025 puntos era la diferencia enorme que separaba a Novak de Murray en mayo, pero las victorias del escocés en Wimbledon y en los Juegos Olímpicos le relanzaron. Acaba el curso como jugador con más victorias en el año (73), mejor porcentaje de victorias (89,02%) y más títulos (8).

Los ocho participantes en la Copa Masters 2016

Los ocho participantes en la Copa Masters 2016

Las posibles apuestas

Poniendo todo esto en una balanza, encontramos un panorama que se iguala por la composición de los grupos. La suerte ha deparado que, si tanto Djokovic como Murray ganan todos sus partidos se verían en todo caso en la final, pero la posibilidad factible de que el segundo pierda alguno en su exigente cuadro podría acabar dejándole segundo de grupo, en cuyo caso podríamos ver una final anticipada en semifinales.

En cualquier caso, las cuotas por los triunfos de Murray y Djokovic son de 2.25 y 2.37 respectivamente, y no estaremos haciendo ninguna locura si apostamos por ellos

Eso sí, es conveniente apostar por el serbio y el escocés pero este torneo siempre ofrece algunas sorpresas en sus primeros encuentros, debido al estado de forma y el cansancio en el que llegan los jugadores. Y teniendo cuenta que va a haber múltiples partidos de pronóstico incierto y máxima igualdad, no sería descabellado pensar en la posibilidad de que algún tenista que no sea ni Murray ni Djokovic incluso llegue a la final. No diremos ganar, pero sí acercarse. Y si es así, en el camino que ese ‘tapado’ iría dejando a lo largo del torneo encontraríamos partidos, posiblemente, con sets en ambos lados de la pista y marcadores ajustados. Son pistas que debemos seguir.

Las alternativas

Si queremos apostar por alguien que no sea ni Djokovic ni tampoco Murray, la alternativa clara es Wawrinka. El suizo siempre está ahí para ‘rascar’ todo lo que se van dejando los cuatro grandes, y eso es algo que lleva demostrando sobradamente mucho tiempo. Sus nada menos que tres Grand Slam (y se dice pronto, hablando de la era del tenis en la que nos encontramos) siempre partieron de la base de que alcanzó la final cuando los favoritos fallaron, y ganó finales contra pronóstico. Y esto no es un comentario destinado a menospreciarle, sino todo lo contrario. Es competitivo, peligroso y perfectamente capaz.

La cuota por el triunfo de Wawrinka es de 11.00, ideal si queremos apostar a la sorpresa

Por detrás del helvético aparece Marin Cilic como posibilidad aún más complicada. Sin embargo, el croata podría ser una alternativa incluso mejor que la del japonés Nishikori para apostar, dadas sus cualidades. Su potentísimo saque y su juego directo se ven beneficiados de la superficie de este torneo. Pese a todo, tanto Cilic como el asiático, por este orden, y Raonic, Monfils y Thiem apenas tienen recorrido y experiencia en estas lides. No nos engañemos, apostar por cualquiera de los ocho no es hacer algo osado teniendo en cuenta que han acabado como los mejores de la temporada, pero pensando en un ganador final del torneo normalmente en Londres no hay demasiadas sorpresas.