El mejor del mundo contra el mejor del Mundial

Aún sin reponerse de la madre de todas las goleadas futbolísticas, Brasil, compungida y humillada, se prepara para presenciar la segunda semifinal de esta Copa del Mundo. La apabullante e histórica Alemania,paladea la enorme exhibición que ha dejado alucinado al planeta, mientras espera rival.  Los brasileños, tras la inexplicable humillación, conjugan sueños en holandés. Muchos no sabrían discernir si tan humilante como un 1-7 en su país sería que Argentina levantase la Copa en Maracaná.

Todos los ojos se centran en Arjen Robben, que parece decidido a no irse del fútbol, sin que Holanda, seguramente el país al que la justicia divina haya tratado peor en los Mundiales, por fin logre coronarse, tras tres finales perdidas. El zurdo del Bayern de Munich se ha convertido en el jugador más desequilibrante de la Copa del Mundo, capaz de sortear rivales a velocidad supersónica, una especie de Garrincha vestido de naranja. Una vez tuvo el sambenito de frágil, ahora le ponen el de piscinero, pero todo el planeta sabe que está ante el mejor futbolista de este campeonato, hasta el momento. Está claro que Holanda no es sólo él. Está la brújula de Sneijder, la zurdita de Blind y el rigor táctico de Van Gaal que, igual defiende como Italia con la defensa del Feyenoord,  que se saca un portero del banquilo para parar penaltis, como si esto fuera balonmano. En su libreta está la otra cuota del éxito.

Es mucho más lo que ha hecho Holanda en este Mundial, pero Argentina tiene dos factores determinantes: el primero es Messi y el segundo es la fuerza del grupo, que se nota, se respira, ese saber disfrutar de los pequeños logros, de cantar juntos, de ver a Messi defendiendo, el mejor síntoma de su felicidad. Luego puede marcar diferencias Higuaín e incluso podría volver Agüero. Frente a la fuerza defensiva holandesa, Argentina se ha mostrado especialmente vulnerable a lo largo de todo el campeonato, sacando la mejor versión del guardameta Romero.

No es la revancha de la final del 78, es el paso del rubicón para meterse en la finalísima de Maracaná. Aunque parezca mentira, Holanda tiene más experiencia en estas lides, pero Messi huele a historia y cuando el ‘animal futbolístico’ olfatea la presa…  Sólo Robben puede minimizar esa indiscutible jerarquía. Con el rodillo alemán esperando en el horizonte.

Autor: Elías Israel @elias_israel