Claves del Mundial de Clubes, la suculenta (pero peligrosa) guinda del año

mundial de clubes

Cuando pienso en el Mundial de Clubes, rápidamente se me vienen a la cabeza preciosos recuerdos de mi niñez. Es, de alguna forma, la última gran competición de cada año natural en el mundo del fútbol. Varios equipos campeones de distintas Federaciones pelean por el título de campeón del Mundo, un cetro siempre relacionado con Selecciones nacionales pero que también tiene su espacio para equipos corrientes. Es, también, la cita más especial para el campeón de Europa, una especie de premio añadido por conquistar la Champions League la temporada anterior. Y todo sucede justo en la víspera de las Navidades.

Pero no sólo por la cercanía con las fiestas de fin de año me acuerdo de mi etapa en el Instituto cuando veo al Real Madrid marchar hacia Japón para el Mundial de Clubes de este año. También es por una cuestión meramente sentimental. De pequeño ya era un auténtico enfermo del fútbol, y como la antigua Copa Intercontinental, título que precedía a este torneo de varios equipos, y en el que los campeones de Europa y Sudamérica jugaban directamente una final en Japón, ya se jugaba por estas fechas y por las mañanas (por la diferencia horaria), los partidos me pillaban en horario de clase. Ya sabéis lo que sucedía entonces… ¿verdad? Mis colegas y yo, al igual que numerosos chavales de todas las edades, clases y cursos, buscábamos alguna fórmula para poder seguir las finales sin que el profesor se enterase.

Fingir que estabas malo, que te dolía el estómago; Pedir al profesorado que coincidiese el partido con la clase de Educación Física, en la que podías hacer carrera continua con la radio y los cascos en la oreja; Ponerte los auriculares en plena clase intentando que no te cazaran o simplemente hacer novillos (¡Por Dios, que esto no lo lea mi madre!) eran las triquiñuelas típicas. Seguir las finales era todo un reto en el que uno lo pasaba realmente mal, sabiendo que tenía mucho que perder si el profesor le pillaba. Sobre todo porque la cercanía de los Reyes Magos implicaba más carbón en pocas semanas…

Precisamente esa sensación agridulce, esa especie de ‘guinda amarga’ que podía suponer el hecho de celebrar los goles en plena clase a acabar en el despacho del director, es justo lo que sienten los equipos favoritos que acuden al Mundial de Clubes. Es una cita ineludible para el campeón de Europa, en este caso el Real Madrid, pero en la que los blancos tienen mucho que perder y quizá menos que ganar. La presión es máxima, y el éxito conduce a la gloria pero el fracaso a un abismo mayor de lo normal. En cualquier caso, las ganas de adquirir lo exótico siempre ganan a los miedos… yo desde luego, nunca fui de los castigados y sí de los que informaban al resto de la clase sobre los nuevos campeones del mundo.

El Mundial de Clubes merengue empieza ante el América…

… Y casi podríamos decir que las cuotas de apuestas dan muy pocas opciones de que el Mundial termine para el Real Madrid en este primer partido ante los mexicanos. Como ya hemos dicho, la cita asiática es la típica prueba de fuego para cualquier club europeo. La obligación es ganar sí o sí porque por potencial, presupuesto y jugadores, no hay color entre el equipo azteca (o cualquiera de los demás participantes) y el conjunto español. Pero hablamos de viajes muy largos, de cansancio, de escenarios nada corrientes a la hora de jugar y de rivales motivadísimos. Elementos todos, que contribuyen a igualar mucho las cosas peligrosamente para los Continentales.

Nunca un equipo mexicano jugó siquiera una final de un Mundial de Clubes

Aunque México es una potencia futbolística en Centroamérica, nunca ha podido llegar al último escalón de esta competición. El América es un grande en su país, ha ganado las dos últimas Ligas e Campeones de la CONCACAF, torneo en el que es el equipo con más títulos (7) y justo después de terminar su participación en Japón, afrontará la final del torneo apertura mexicano. Por tanto, tiene mimbres para ponérselo difícil al Real Madrid, aunque en condiciones normales no deberíamos ver una sorpresa. Sí un partido cerrado y de pocas ocasiones.

América solo perdió uno de sus últimos 16 partidos, pero permitió que ambos conjuntos marcasen en 12 de esos choques, y solo en cinco hubo más de dos goles. Esto nos da una idea de por dónde apostar. Si hay entre dos y tres tantos, la cuota es de 2.37; Si marcan ambos equipos, es de 1.72; Y si el Madrid vence y anotan ambas escuadras, podemos ganar también 2.37€ por Euro apostado, y para los más optimistas, si los blancos ganan por más de un gol en la primera mitad, la cuota es de 3.10.

Si apuestas 10€ a que el Real Madrid gana al América de México y marcan ambos equipos, puedes ganar 23,70€

Si apuestas 10€ a que el Atlético Nacional empieza perdiendo ante el Kashima Altlers y luego empata o gana, puedes ganar 50€

El Atlético Nacional y su opción histórica en el Mundial de Clubes

A priori, la teoría dice que el Madrid pasará, y que en la otra semifinal lo hará el vigente campeón de la Copa Libertadores de América. Ese título es para el Atlético Nacional de Medellín, que conquistó por segunda vez en su historia el cetro Continental de Sudamérica. Los colombianos, además, pueden seguir haciendo historia, ya que nunca un equipo colombiano logró jugar una final de un Mundial de Clubes. Sí jugaron una de Copa Intercontinental en 1989, que perdieron frente al AC Milan.

Apeado de la final del Clausura, el Atlético Nacional solo ganó uno de sus últimos cinco partidos

Golpeado por el drama de Chapecoense, con quien tenía que jugar en estas fechas en la Copa Sudamericana, quizá el equipo colombiano tenga algunos problemas más para doblegar a los japoneses del Kashima Altlers. Un equipo local que juega en casa, motivado, y que ya lleva el rodaje de haber disputado dos choques en el torneo, en los que marcó cuatro goles y solo recibió uno. El conjunto cafetero, además, ha perdido a alguna de sus figuras esta temporada, como Víctor Ibarbo o Marlos Moreno.

Por todo, podemos arriesgar con algunos mercados destinados a las posibles sorpresas. Si marcan ambos equipos, la cuota es de 1.90; pero si el Atlético Nacional empieza perdiendo y luego gana o empata, la cuota es de 5.00, mientras que si los japoneses no pierden en los noventa minutos, la cuota es de 2.10. Para los más optimistas, si Atlético Nacional gana por más de un gol, podemos ganar 3.00€ por Euro apostado.

Pensando en la final… no esperada

Todos pensábamos en una final entre el Real Madrid y el Atlético Nacional, pero ya decíamos que si podían haber sorpresas en uno de los dos choques de semifinales, era en la que enfrentaba al conjunto colombiano con el equipo local, el Kashima Antlers. En cualquier caso, el perfil de final debería ser parecido: El equipo europeo con el control del choque, y el asiático esperando atrás e intentando aprovechar los errores del rival. Y promete ser igual de aburrida la final que las ‘semis’: Sólo cuatro de las 12 disputadas dieron como resultado un marcador más abultado que la victoria de uno de los dos contendientes por más de dos goles de diferencia.

En 10 de las 12 finales, uno de los dos equipos ganó sin encajar goles

Eso sí, el conjunto que comienza ganando suele llevarse el gato al agua. El Madrid resolvió con un claro pero aburrido 2-0 su final ante San Lorenzo hace dos campañas, y este tipo de partidos son los que solemos ver en estas citas. Por tanto, si hay entre 2 y 3 goles en el partido, la cuota es de 2.20; Si el Real Madrid gana sin encajar goles, la cuota es de 1.70. Y para los más optimistas, si los blancos se van al descanso ganando por más de un gol, la cuota es de 2.90. Si queremos arriesgar más, solo con que marque el equipo japonés, ya nos llevaríamos 2.15€ por Euro apostado.