Los pronósticos para no perder ni un detalle del Open de Australia 2017

Open de Australia

Cómo se nota que he vuelto oxidado de esos días de ‘vacaciones sin vacaciones’ de la Navidad. Digo eso de vacaciones sin vacaciones porque no he tenido días festivos más allá de los que hemos tenido todos, pero me ha tocado meter el rabo entre las piernas cuando me han llamado al orden esta semana. Resulta que estábamos haciendo un repaso de los eventos a cubrir próximamente y cuando he asegurado que lo tenía todo controlado… ‘¡Meeec!’. Alguien me ha recordado que ahora en enero empezaba el Open de Australia de tenis, y literalmente me he quedado blanco. ¿Cómo es posible que un tío como yo, al que no se le escapa ni una sola cita deportiva, se le haya olvidado nada menos que un Grand Slam? ¿Estaré perdiendo facultades o es que el azúcar de los polvorones me sigue nublando la mente?

Todavía sin descartar la segunda opción, tiendo también a pensar que todo se debe a que en España hemos perdido un poco esa pasión que hasta hace bien poco existía con el tenis. Todo se debe a que la ‘moda Rafa Nadal‘ empieza a estar caduca, algo que nunca entenderé. Sí, es verdad, es lamentable que pongamos más énfasis en nuestros deportistas sólo cuando ganan, y aunque yo suelo ser una excepción a veces la corriente popular (y los polvorones) también me arrastran. Así que rápidamente he empezado a instigar a toda la oficina y a mis amiguetes a seguir el Open de Australia que, por cierto, de los cuatro grandes del tenis siempre es el torneo que más sorpresas registra, así que nunca defrauda desde el punto de vista de la emoción.

Una afición entregada, un complejo tenístico histórico con unas instalaciones fantásticas, una pista rápida y tiempo veraniego con las mejores raquetas del mundo. El Open de Australia lo tiene todo… y también el propio Nadal para volver a intentar lograr una gesta para el tenis español. Estamos en 2017, es un año nuevo y el balear lo afronta totalmente reseteado después de dos temporadas infernales. ¿Por qué no? No es muy mayor, y ha evolucionado su juego para adaptarse a los nuevos tiempos. Tiempos que, por cierto, van dando paso a jugadores nuevos además de los Djokovic, Murray y Federer. ¿Qué más queremos? Yo desde luego, un poco de deporte para bajar mi nivel de azúcar y no dormirme en los laureles, y mi Televisión gigante para seguir el torneo…

El ‘Rey Novak’ del Open de Australia

Pero antes de hablar del gran Rafa Nadal, hagamos un aparte para comentar las posibilidades de los favoritos en las apuestas. Y el gran favorito es… Sí, lo habíais adivinado. Puede que Andy Murray acabase 2016 como número uno del mundo, pero Novak Djokovic es el auténtico amo del Open de Australia en los últimos años, y su primera victoria sobre el británico en Doha ya aventura que el serbio piensa recuperar su cetro mundial no tardando mucho. O esa intención tiene. Parte por encima del escocés en las apuestas, y tiene su lógica. Además de dominarle en estadísticas individuales, su juego se adapta perfectamente a la superficie rápida de Melbourne.

Djokovic tiene una cita con la historia: Si vence, nadie habrá ganado más veces que él en Australia

El pasado curso asistimos a la final esperada entre los dos primeros del ranking, con victoria del serbio, que igualó a Roy Emerson a seis títulos. Este año ya pueden ser siete. Ha ganado seis de las últimas nueve disputadas, y no nos engañemos: puede que su final de 2016 fuese irregular, que haya recibido acusaciones de no haber estado demasiado centrado en el tenis en los últimos meses, y que con los Juegos Olímpicos de Río acabase machacado físicamente la temporada, pero todo eso ya es pasado. A su mejor nivel, el balcánico seguramente no tenga rival, y si vence, la cuota por su triunfo en Australia es de 2.50 como la opción más segura para apostar.

Murray… ya de una vez por todas

Pero ya hemos dicho que el Abierto de Australia, si se caracteriza por algo que le diferencia del resto de Grand Slams, es porque abre opciones a las sorpresas. Principio de año, tenistas cogiendo la forma, quizás lo alejado del país oceánico… lo cierto es que siempre hay algo que nos coge desprevenidos. No sería, desde luego, volver a ver a Andy Murray en otra final, porque el de Dunblane es un habitual en ellas en Melbourne. Más de lo que muchos recuerdan, a pesar de que nunca haya conseguido llevarse el torneo.

Andy Murray es el tenista con más finales perdidas en Australia en la era Open: Cinco

¿Adivinan ante quién cayó en cuatro de esas cinco? Por supuesto, frente a Djokovic… las cuatro últimas que jugó, entre 2011 y 2016. Eso quiere decir que es muy probable que vuelva a jugar contra el serbio. Pero esta vez será diferente porque llega como número uno del mundo. De hecho, es el único que logró ganar a Novak más de una vez el año pasado. Ya le puso en aprietos en Doha hace días y si está a su mejor nivel, es la opción clara para apostar si no queremos hacerlo por el de Belgrado. La cuota por su victoria también es de 2.50.

El escocés emerge como alternativa a Djokovic más que nunca en el Open de Australia.

El escocés emerge como alternativa a Djokovic más que nunca en el Open de Australia.

Una tradición de ‘tapados’ que tiene claro candidato

Lo decíamos el año pasado: en las últimas 3 ediciones hubo tenistas fuera del ‘Top’ 10 en cuartos de final: Jeremy Chardy (2013), Grigor Dimitrov (2014) y Nick Kyrgios (2015). También en 2016, colándose en esa ronda tanto Gael Monfils como Milos Raonic, que por entonces todavía estaba fuera de los diez primeros del mundo. El canadiense aparece ahora como número tres del Ranking y después de una evolución enorme en su tenis, que entre otras cosas le llevó a jugar su primera final de Grand Slam (y perderla), en Wimbledon ante Murray.

Raonic alcanzó las semifinales en cuatro de sus últimos seis torneos disputados

Los primeros torneos del canadiense en 2017 han evidenciado su gran estado de forma, y su tenis directo (sobre todo en el saque) le hace peligroso en una superficie rápida como la de Melbourne. Por ello, encabeza la terna de alternativas a los dos grandes según nuestra opinión, seguido de otros nombres ya también ilustres, como el infatigable Stan Wawrinka, el siempre peligroso Grigor Dimitrov… o Federer, que esta temporada afronta un panorama semi desconocido ya que jugará en Australia en su momento más bajo de ranking desde 2001: Número 17 del mundo. Las cuotas por la victoria de estos cuatro tenistas son de 26.00, 17.00, 34.00 y 23.00, respectivamente.

¿Y por qué esperar una evolución de los españoles?

Como solemos decir en este tipo de citas desde hace ya tiempo (con todo el dolor de nuestro corazón), no podemos aconsejar el apostar por Rafa Nadal a ganar el Open de Australia sin admitir que es una alternativa algo remota ahora mismo, y desde luego arriesgada. Por juego y sensaciones, es una verdad tan absoluta que ha mejorado como que sigue lejos, al menos a la vista de un experto, de tener el mismo nivel siquiera que Djokovic o Murray. Pero Rafa solventa eso con otras cosas: garra, coraje y fuerza mental. Iguala los partidos con su aura mágica y a eso debemos aferrarnos si queremos apostar mínimanente por el balear. Y desde luego, apostar por él en las primeras rondas sí es una obligación.

Tanto Rafa Nadal como Garbiñe Muguruza están mejor física y mentalmente, y apenas defienden puntos en Australia

Este es el detalle que puede dar alas a ambos en Melbourne. Amén de que por supuesto es cierto que hemos visto a un Rafa físicamente bien, y que intenta un tenis más directo para cansarse menos y ganar los partidos por la vía rápida. Si coge confianza, puede dar mucha guerra. En cuanto a Garbiñe, es una cuestión claramente de fortaleza mental. Se desplomó tras ganar Roland Garros el pasado curso y necesita tener confianza. El tenis lo tiene de sobra para ganar a cualquiera y estamos hablando de una ‘Top Ten’ todavía. Las cuotas por sus triunfos son de 21.00 y 11.00, respectivamente.