Roland Garros: Una batalla entre superhéroes

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Algo se cuece entre el polvo de Roland Garros. Las pistas de tierra batida más míticas del panorama tenístico mundial abren de nuevo sus puertas para dar paso a una batalla histórica, una más, pero que este año seguramente sea la definitiva entre dos bandos que pelean por marcar un hito en la historia del deporte Rey de las modalidades de raqueta. Porque lo que en los últimos años se ha venido barruntando como un cambio natural todavía no se ha producido, sea por la resistencia del mito o por la divina providencia en forma de contrincante inesperado. Hablamos de Novak Djokovic, por supuesto, y también de Nadal, pero al mismo tiempo de muchos otros protagonistas que conforman, en definitiva, dos equipos destinados a luchar por dominar la arcilla roja de París.

Muchas veces me han preguntado cómo describiría la época que vivimos en el mundo del tenis desde hace diez o quince años. Cuando lo hacen, contesto siempre lo mismo: Los tenistas de hoy son Superhéroes. Lo fue Federer en su día ganando Grand Slam tras Grand Slam, hasta que surgió Nadal de la nada para plantarle cara. Los dos protagonizaron batallas inolvidables, tardes de horas de tensión en cada ‘smash’, en cada ‘drive’ y en cada pulso psicológico con intercambios salvajes. Cada uno con sus virtudes, todas distintas. Y después emergió Novak Djokovic para romper esa ecuación hispano-suiza. Hace poco fui a ver Capitán América: Civil War, y la pelea entre los dos bandos de superhéroes me recordó a un Grand Slam de tenis. Muchos hombres extraordinarios, todos diferentes, intentando demostrar cuál de ellos posee las mejores virtudes con las que asombrar a propios y extraños.

En Roland Garros asistiremos a una pelea similar. Una trifulca entre aquellos especialistas en tierra capitaneados por Nadal, que se ha vuelto a poner la piel de ganador para intentar recuperar su dominio en París, y otro equipo encabezado por Djokovic, que domina de forma implacable el circuito y al español excepto cuando pisa la tierra de la Philipp Chatrier. Pero quizá este año sea el definitivo. O no. Lo que es seguro es que una vez más quedaremos boquiabiertos por el despliegue de súperpoderes de todos los elegidos.

Novak, el eterno aspirante, eterno favorito

¿Quién no puede imaginarse a Novak Djokovic alzando la Copa de los Mosqueteros en París dentro de dos semanas? El serbio es (y debe ser) el principal favorito para llevarse el trofeo, aunque su suerte en Roland Garros siempre haya sido esquiva e incluso podríamos decir que maldita. Porque su mala actuación en este Grand Slam no solo se circunscribe a sus duelos con Rafa Nadal o a las finales.

11 de las 43 derrotas que Novak Djokovic ha sufrido en tierra en toda su carrera fueron en París, más que en cualquier torneo de arcilla

El balcánico ha perdido dos finales consecutivas y tres en toda su carrera en este campeonato (dos de ellas contra Nadal), pero también es cierto que alcanzar la final de Roland Garros solo tres veces en la carrera de Djokovic indica las dificultades que le asaltan en esta plaza. El pasado curso demostró que podía con el Rey del torneo al doblegar a Nadal en tres mangas en cuartos de final  pero después sucumbió sorprendentemente ante Stanislas Wawrinka en la final. De modo que el factor maldición puede pesar en la cabeza de un hombre que a veces sufre cortocircuitos mentales alucinantes.

No obstante, así como Federer logró sacarse esa espina de no haber ganado nunca Roland Garros en el año en el que Nadal fue eliminado por primera vez, seguramente lo más sensato sea pensar en que Djokovic logrará completar el círculo y conseguir en Grand Slam que le falta este año, aun a riesgo de cruzarse al manacorí en semifinales.

Nadal, un Dios en Roland Garros que no quiere caer

Nunca podremos decir, con todo, que Djokovic lo tenga hecho si hablamos de tierra batida, de Roland Garros y de Rafael Nadal. Los números del mallorquín en este torneo lo dicen todo (9 títulos en 11 participaciones desde 2005, con un registro de 70-2). Además, es evidente que el español ha mejorado mucho con respecto a su fatal 2015, y aunque sigue lejos de su mejor versión ha ido completando los pasos que llevan a pensar en que puede plantear batalla en París.

Nadal llega a París tras conseguir su primer Masters 1000 en 2 años (Montecarlo) y 2 títulos seguidos por primera vez desde 2013

Pese a todo, el reto es notable para Rafa: Djokovic le derrotó el pasado año aquí, como ya hemos dicho, y lo venció en tierra en un duelo en el que volvió a ser más resolutivo en los momentos decisivos, en Roma hace días; Le ha vencido en sus últimos 7 enfrentamientos (3 en tierra) sin conceder ni un solo set, volteando su duelo personal a un 23-26 a su favor. ¿Cuándo se produjo la última derrota de Novak ante Nadal? En 2014… en la final de Roland Garros.

Dada la mejoría de Rafa, quizá tenga opciones a cinco sets ante el serbio si logra plantear un partido que se alargue lo máximo posible. Y es evidente que del resultado de esa hipotética semifinal entre ambos saldrá el favorito para ganar este año.

Roland Garros es el gran reto que le queda por conquistar a Novak Djokovic.

Roland Garros es el gran reto que le queda por conquistar a Novak Djokovic.

Los aspirantes: el bando de ‘los de tierra’ y los no especialistas

Quitando a Djokovic y a Nadal, esta batalla entre dos equipos, como hemos dicho, los especialistas en arcilla y los no especialistas, se centra en el superhéroe tapado de siempre: Stanislas Wawrinka. Sin hacer ruido, este suizo se ha colado entre los mitos del tenis mundial de los últimos años, demostrando una permeabilidad enorme a la hora de empaparse de sus virtudes e ir mejorando y también haciendo ver que en tierra es un aspirante temible incluso para algunos que en ranking están por encima de él.

Sólo Wawrinka ha ganado más de un Grand Slam aparte de Federer, Nadal, Djokovic y Murray, desde el año 2002

Si no se pretende apostar por los favoritos, el helvético es, sin duda, la alternativa, más aun con la ausencia de su compatriota Federer. En cuanto a Andy Murray, su rendimiento en Roland Garros no suele ser bueno. Tres semifinales es su mejor bagaje. Kei Nishikori podría ser el segundo tapado. El asiático ha alcanzado al menos las semifinales en sus últimos cuatro torneos, y de nueve disputados esta temporada sólo en uno quedó por debajo de cuartos de final.