La Supercopa de Europa, o la ‘Happy Hour’ del verano

Tengo un problema grave. La semana que viene es la Supercopa de Europa y no tengo ni idea de dónde veré el partido, porque un encuentro como este no se puede ver en cualquier lado. De hecho, este año le tengo que agradecer a más de uno en la oficina que me tengan en ascuas a pocos días del partido, porque en condiciones normales mis planes siempre están perfectamente definidos para el primer partido oficial de la temporada. ¡Y no quiero mirar a nadie! Pero el tema de las vacaciones no ha salido bien este verano y me ha tocado quedarme a cubrir a otros. Ya le la devolveré durante el año, ya.

Antes de que empecéis a recomendarme sitios ya os digo que no me valdrá ninguno. Y no es porque sea pijo con el tamaño de la tele o el ambiente, es porque seguramente ninguno de vosotros me dirá que lo vea en un lugar con playa. Eso es lo que realmente me fastidia. Normalmente siempre veo la Supercopa de Europa en mi sitio habitual de veraneo, en el chiringuito del paseo marítimo y en la fantástica ‘happy hour’ que siempre ponen los sitios playeros por las tardes en temporada alta. Suelo juntarme con mi señora y algunos amigos pero, como os digo, este año no ha podido ser.

Y es que yo asemejo la Supercopa de Europa a esas horas felices de los pubs de playa en los que los guiris siempre andan tomando cervezas después de haberse puesto más rojos que una sandía. Son ‘garitos’ atípicos, que cuando los visitas sabes que aún estás de vacaciones y en los que toca disfrutar, y ya que estás alejado de tu casa, de tu barrio y de tu gente, donde siempre te desinhibes un poco. Puedes hacer cosas que en el bar de toda la vida no harías. La Supercopa es eso. Es un partido oficial así que lo disfrutas con la emoción de un choque importante pero al mismo tiempo se aleja de la táctica. Los equipos no están rodados así que hay lugar para los goles de más, para fallos, idas y vueltas y situaciones alocadas. Y si no que se lo digan al Sevilla y al Barça el año pasado.

También viene bien para ‘pillar’ las primeras apuestas de la temporada, pero en esta ocasión mi tradicional mojito no me ayudará a acertar. Tendré que ser fiel al chiringuito de mi playa y quedarme en casa, aunque puede que me ponga en bañador y chanclas y asemeje el salón a un local playero, a ver si sigo estando igual de inspirado que siempre. Que la cita con el fútbol no perdona.

Los argumentos del Sevilla

El Sevilla es un cóctel explosivo. Es la bebida ‘picante’ del verano, aderezada con la llegada de un hombre tan exigente y exitoso como ‘kamikaze’. Jorge Sampaoli promete un equipo que juegue siempre al ataque y siendo dueño y protagonista de su destino en los partidos. Eso, teniendo en cuenta que el Sevilla ya era antes un conjunto con carácter y garra, multiplica por diez el actractivo del cuadro hispalense. Podemos oler que le pondrá las cosas mucho más difíciles al Real Madrid que hace dos años, cuando ambos conjuntos ya se enfrentaron en la Supercopa de Europa.

Seis victorias en seis partidos de preparación, con una media de casi 2 goles por choque, carta de presentación del ex seleccionador de Chile

Podemos esperar un Sevilla que ataque, que intente quitarle la pelota al Real Madrid y que presione y mucho arriba para robar esféricos, lo cual puede dar lugar a sorpresas y a un partido con bastantes goles. Hay que tener en cuenta que el Madrid llegará con bajas al encuentro y especialmente en su poca solidez defensiva mostrada en los primeros partidos de preparación merengues. Además, las estadísticas hablan por sí mismas: en 3 de sus últimos 4 enfrentamientos marcaron ambos equipos, en 10 de los últimos 12 hubo como poco 3 goles totales, y el Sevilla marcó en 6 de los últimos 7 que ambos conjuntos jugaron fuera del Bernabéu.

Con todo, destacamos tres posibles apuestas si queremos decantarnos por el equipo nervionense, que ha disputado (y perdido) las dos últimas ediciones de la Supercopa, pero que mantiene un balance de 9-5 a favor en finales disputadas desde 2006: Marca primero en el partido, a 2.50; Anota más de un gol en el encuentro, a 2.62; y gana con goles por parte de ambos conjuntos, a 6.00.

El ‘peso’ del Real Madrid

El equipo de Zinedine Zidane, por su parte, llega como las bebidas añejas, esas que siempre acabas pidiendo porque no quieres arriesgar. Probablemente haya muchas cosas que jueguen en su contra respecto a la Supercopa de Europa que le ganó al Sevilla en 2014. Para empezar, la Eurocopa y la Copa América dejan a la plantilla merengue en cuadro y varios no habituales serán titulares. No estará Cristiano Ronaldo. Hemos visto algo de falta de rodaje y, como ya hemos dicho, lagunas defensivas en el equipo. Pero al mismo tiempo virtudes inesperadas.

El Madrid lleva más de tres años sin perder finales a partido único. Ha conseguido ganar 6 desde que perdió la de la Copa del Rey en 2013

Zidane ha demostrado ser un entrenador sin miedos, algo propio de los técnicos jóvenes, y podemos esperar la participación y la importancia de bastantes canteranos y/o nuevos futbolistas en esta final. Chicos con ganas de demostrar cosas y de ganar siendo titulares en el equipo blanco, como Morata, Marco Asensio o Lucas Vázquez. Por ahí puede igualar al Sevilla en cuanto a intensidad, y por supuesto sigue teniendo intactas sus virtudes: se le ‘caen’ los goles y suele controlar las finales.

Las apuestas más normales que pueden darnos beneficios a favor del Madrid son: su victoria en el partido, a 1.83; Que sea el primer equipo en anotar 2 tantos, a 2.00; y Que gane con goles por parte de ambos conjuntos, a 3.10.

Cuotas ‘neutrales’

Sin embargo, si algo hemos aprendido siempre de estas finales muy al principio del año es que son ligeramente impredecibles. Dos de las últimas tres se decidieron en la prórroga o en los penaltis, y en las últimas seis hubo al menos dos goles.

Apostamos por un encuentro con bastantes tantos y muchas alternativas, por lo que ese tipo de mercados pueden venirnos bien si no vemos un favorito claro. Si hay entre 2 y 3 goles en el partido, la cuota es de 2.10, y si se marca más de 1 gol en la primera parte o hay más de 3 goles totales en los noventa minutos, la cuota es de 2.37 en ambos casos.