El Banking, o cómo apostar controlando nuestro saldo

Ahora que estamos en verano y se avecinan gastos extra, me toca tirar de libreta e ir apuntando todos mis movimientos de dinero. Es época de algún que otro exceso, como en Navidad, y evidentemente con el buen tiempo siempre hay que darse algún homenaje. Mi pareja tiene casa en la playa y aunque eso es una ventaja, lo que no te gastas en alojamiento lo reutilizas en otro tipo de cosas: más kilómetros en coche, alguna que otra cena con lujos y un elevado número de visitas al chiringuito de turno, que es obligado. Además, nos gusta hacer un viaje cultural cada año y esta vez toca Roma. No hace falta que os diga que ando midiendo mis ingresos con precisión de contable.

Pero no me preocupa porque aprendí a no derrochar mi dinero desde que era muy pequeño. A diferencia de lo que los padres suelen hacer con sus hijos al darles una paga semanal o mensual, mis padres siempre me pagaron en función de las notas que sacaba en el colegio cada trimestre. Y no es por tirarme flores pero era un muy buen estudiante (y el dinero motivaba, por supuesto). El resultado final era que cada tres meses recibía mucha más pasta que mis amigos, pero luego me tocaba administrarla correctamente durante los siguientes meses hasta el próximo pago. Y no era fácil.

¿Por qué os cuento esto? Ya sabéis que mis historias de ‘abuelo cebolleta’ siempre tienen moraleja final: en este caso tengo ganas de hablaros de la gestión de vuestro saldo de apuestas deportivas y una táctica para apostar denominada ‘Banking’. Hemos hablado de muchas cosas sobre consejos de apuestas, pero muy poco del Bank’ o el dinero del que disponemos para realizar nuestras apuestas. Y conviene saber una serie de cosas básicas.

Antes de empezar: ¿Cuál es la norma básica para controlar nuestro gasto?

Esto sí lo hemos comentado muchas veces, y es algo que siempre hay que tener claro antes de empezar siquiera a apostar: NUNCA os juguéis más dinero del que tenéis. Dicho de esta forma parece obvio e incluso insultante que os lo recordemos, pero con ‘más del que tenéis’ nos referimos a que jamás empleéis dinero que podáis necesitar para vuestra vida diaria o cosas de primera necesidad para hacer apuestas deportivas. Hacer esto tan solo una vez y después vernos con problemas a fin de mes es el primer paso a la ludopatía. Por favor, muchísimo cuidado.

Siempre recomendamos lo mismo: calculad vuestro nivel económico, determinad cuánto dinero podéis y queréis gastaros en hacer apuestas deportivas, y a partir de ahí, apartadlo de vuestro dinero diario

Siempre tomaremos el dinero que apartemos para hacer apuestas como dinero perdido. Mentalizaros de este concepto. Es un dinero con el que dejáis de contar a partir del momento en el que lo destináis a vuestra cuenta en la casa de apuestas. Si después resulta que habéis obtenido ganancias y retiráis beneficios con respecto a la cantidad inicial, magnífico. Pero eso es algo con lo que nunca se debe contar.

Segundo paso: Dividir el dinero en distintas apuestas

La acción casi previa al Banking consiste en hacer cálculos, ya con una cantidad de dinero determinada y fijada, del dinero que queremos emplear para cada actividad dentro de la casa de apuestas. Cada jugador es de una forma y por tanto los habrá que sólo hagan apuestas simples, otros harán simples y combinadas (o sólo combinadas), los más expertos tirarán también de apuestas de sistema y por supuesto tenemos la opción del Casino y el Póker

De modo que tenemos que administrar nuestro ‘montante’ total y decidir a qué queremos jugar, y cuánto dinero vamos a gastar en cada cosa. Y aquí tenemos la primera norma básica del Banking: estamos organizando presupuestos como quien destina facturas a sus proveedores, así que NO VALE SALTARSE LO QUE DECIDAMOS UNA VEZ ESTABLECIDO. Si tenemos por ejemplo 100€ y queremos jugarnos 80€ a apuestas simples, 10€ a combinadas y 10€ en el Casino, no empecéis después a liar más las cosas.

A ver… es evidente que si con el tiempo veis que se os da mejor el Casino que las apuestas o las combinadas en lugar de las simples, variéis vuestras cantidades iniciales. Pero daros un tiempo hasta conoceros y tener una perspectiva clara de cómo estáis gastando el dinero y las ganancias y pérdidas que obtenéis. Para esto siempre viene bien el viejo método: una libreta, y a apuntarlo todo.

El paso fundamental: Haciendo Banking con nuestras apuestas

Una vez que tengáis todo esto claro, podréis empezar a ‘jugar’ realmente con vuestro dinero (qué mal suena dicho así, pero en seguida comprenderéis a qué me refiero). La clave para aprender a saber a qué y cuánto apostar en cada momento siempre son las cuotas y las probabilidades. Ya sabéis de sobra que cuanto más probable es que se cumpla una apuesta, más baja será la cuota y viceversa. Por tanto nosotros también tendremos que aplicar un cálculo mental en base al nivel de riesgo existente y el dinero que queremos gastarnos.

La clave del Banking: a mayor cuota (mayor riesgo), menos Stake… pero con fórmula matemática

Pregunta de nota: ¿Qué era el Stake? Los que seguís habitualmente el blog ya lo sabréis, pero por si acaso lo recuerdo: el Stake es la cantidad de dinero que apostamos en función de la confianza que tenemos en que esa apuesta se cumpla. Normalmente el Banking es una estrategia que se lleva a cabo en combinadas, aplicando un porcentaje de nuestro total de presupuesto en función del número de eventos que metemos en la apuesta combinada y, por tanto, de dificultad que adquiere. El ejemplo podría ser este:

Total de dinero destinado a combinadas en una semana: 10€

  • Combinada de 2 eventos: 10€ (100% de nuestro presupuesto)
  • Combinada de 3 eventos: 8€ (80% de nuestro presupuesto)
  • Combinada de 4 eventos: 5€ (50% de nuestro presupuesto)
  • Combinada de 5 eventos o más: 3€ (30% de nuestro presupuesto)

De esta manera, sabremos en todo momento cuánto nos estamos jugando por apuesta y cuánto podemos perder, pero limitaremos mucho mejor nuestras pérdidas y empezaremos a aprender, en función de nuestras apuestas y nuestros aciertos, dónde meter más o menos dinero. Si hacemos apuestas de un 50% de nuestro presupuesto total estaremos aplicando un riesgo de tipo medio y podremos hacer más de una apuesta a la semana.

Ejemplo de una apuesta combinada de 4 eventos

Ejemplo de una apuesta combinada de 4 eventos

Convirtiéndonos en expertos

Como ya hemos dicho, lo normal es aplicar el Banking a apuestas combinadas, pero si os fijáis solo se trata de un método, de aprender a comportarnos de una determinada forma cuando apostamos, de ordenar nuestro dinero en la cabeza, y el riesgo en función de lo que tenemos. Así que se puede aplicar también a apuestas simples. Supongamos que tenemos 100€ totales para gastar a la semana, de los cuales esos 10€ anteriores van a ser siempre para hacer combinadas. Tendremos, por tanto, 90€ para apuestas simples (esto también es Banking) así que, diferenciando el tipo de cuota (de más baja a más alta) podremos hacer, por ejemplo:

  • 10 apuestas simples de 9€ a cuotas entre 1.20 y 1.80 (riesgo muy bajo, con el 10% de nuestro presupuesto)
  • 8 apuestas simples de 11,25€ a cuotas entre 1.80 y 2.00 (riesgo bajo, con el 12,50% de nuestro presupuesto)
  • 5 apuestas simples de 18€ a cuotas entre 2.00 y 2.50 (riesgo medio, con el 20% de nuestro presupuesto)
  • 3 apuestas simples de 30€ a cuotas de 2.50 o más (riesgo alto, con el 33,3% de nuestro presupuesto)

Como veis, la regla sigue siendo la misma en esencia: a mayor cuota, menos Stake porque hay más riesgo. Luego, claro está, podemos ‘jugar’ con esto como queramos. No haría falta gastarnos todo nuestro presupuesto diario, semanal o mensual siempre, ni tampoco mantener las cantidades aquí expuestas sino establecer las vuestras propias. El objetivo del Banking no es tanto el beneficio en sí mismo sino aprender a saber cuánto dinero tenemos, cómo lo gastamos y qué cantidad emplear en cada apuesta en función de las probabilidades, detectando nuestras virtudes en según qué eventos y tipos de apuesta. 

Así que ya sabéis… todo es cuestión de calma, papel y boli, y tiempo para practicar. Al principio puede que vayáis perdidos como yo cuando me tocaba administrar mis ahorros de pequeño, pero con el tiempo las tablas de riesgos, ganancias y Stakes casi os saldrán de memoria. ¡Adelante!