Los errores comunes a tener en cuenta si empiezas a apostar

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Después de tres años, me han vuelto a engañar. Y lo digo con todo el cariño del mundo, pero es que no se le puede llamar de otra forma al lío que me han montado los colegas de mi señora. ¡Y un lío en clave de apuestas deportivas! Resulta que estoy apostando con ellos en un grupo que hemos montado. Sí, no os sorprendáis, porque aunque me tengáis aquí todo el año rompiéndome la cabeza para traeros los mejores pronósticos y consejos sobre las apuestas deportivas y el juego online, hacía mucho tiempo que no apostaba en grupo en casa de apuestas. Lo hice durante algún tiempo con algunos amigos, pero era muy complicado ponerse de acuerdo para escoger los pronósticos cada semana y tampoco atendían a mis consejos, a pesar de bautizarme como ‘el experto’ (y cargarme con la responsabilidad de abrirme la cuenta). Así que, aprovechando una etapa de pérdidas que tuvimos, decidí tomarme un respiro. Y hasta ahora.

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Además, como se suele decir, nunca conviene mezclar DEMASIADO tu trabajo con tu vida privada y menos con tus aficiones. Pero aunque conviene recordar que las cuentas de apuestas son personales e intransferibles y que sólo apuesta una persona, he de reconocer que apostar después de compartir tus inquietudes y pronósticos con amigos siempre es más divertido y te ofrece puntos de vista diferentes, así que lo de “engañar” del primer párrafo lo decía un poco en broma. Como os contaba, me han convencido para hacerlo de nuevo. Con los amigos de mi señora teníamos la sana costumbre de jugar unas loterías cada semana para intentar hacernos ricos, y cansados de tirar Euros al ‘pozo’ sin resultados, me propusieron una cosa: Que me abriese una cuenta y empezase a apostar, comentando la jugada con ellos cada semana. Reconozco que al principio me negué, pero con la Eurocopa y la Copa América en ciernes me empezó a picar el gusanillo y al final he caído.

Me dejan la responsabilidad de enseñarles porque ninguno de ellos ha apostado en su vida ni tiene idea alguna de apuestas, pero a diferencia de la primera vez que hice esto, les he hecho prometer solemnemente que no dejarán de hacerme caso creyéndose expertos a los dos meses. Jugamos poco dinero y lo hacemos por diversión, y además tienen la virtud de fiarse de mí no sólo con los pronósticos que les comento, sino con todos los consejos a la hora de aprender a apostar. Porque como ya os he contado alguna vez, hay una serie de errores básicos que toda persona comete cuando se abre una cuenta por primera vez. La semana pasada, a un día de empezar la Eurocopa, nos sentamos todos en la terraza de un bar para discutir las primeras apuestas y ya detecté que iban más que perdidos. ¿Dónde me abro la cuenta? ¿Cuánto dinero ingresar? ¿Y cuánto jugarse por apuesta? ¿A qué mercados? Madre mía… necesité varias rondas para hacer que cambiasen radicalmente su visión sobre las apuestas deportivas, porque si hubiese apostado en base a sus criterios, ya estaríamos a cero. Y por eso, considero muy enriquecedor transmitiros sus primeras dudas, que seguro que en algunos casos también serán las vuestras. Así que si queréis empezar a apostar discutiendo las apuestas entre vosotros, estos errores comunes pueden ayudaros a empezar con ventaja.

El primer error: No ser un ‘ejército’ para apostar… a ser posible

Lo primero que debéis tener en cuenta si queréis empezar a apostar, repito, es que las cuentas son personales e intransferibles. Aunque discutáis y aprendáis en grupo, uno de vosotros será la cara visible y legal de la cuenta y sobre ella recaerán los ingresos de dinero, las ganancias y los retiros. También las pérdidas. Por ello, cuanta más gente seáis, más problemas potenciales os vais a encontrar. Ojo, esto no es un alegato para limitaros o provocar discusiones por dejar a alguno de vuestros amigos fuera de la pandilla de apostadores, solo es para que tengáis en cuenta los pros y los contras de ser muchos para apostar. Luego, allá vosotros.

Lo bueno es que vuestro grupo de ‘discusión sobre apuestas no supere la cifra de las cuatro o las cinco personas, y si son menos, mucho mejor. ¿Por qué? Simplemente, imaginaos siendo ocho, o diez, o doce en un grupo de personas que ‘creen que saben de fútbol’ (o de baloncesto, o del deporte que sea en el que vayáis a jugar vuestro dinero). Cuando os juntáis en un bar a discutir de fútbol casi siempre acabáis a gritos, ¿verdad? Pues no os quiero ni contar si hay dinero de por medio. Incluso si las cantidades que jugáis son pequeñas, casi nunca se van a encontrar opiniones unánimes porque entrarán en juego las corazonadas de cada uno e incluso el amor por su equipo. Y jugarse el dinero de los demás en cosas con las que no están de acuerdo crea tensiones, aunque sea un Euro. Es necesario encontrar puntos de consenso para decidir los eventos, los mercados y las apuestas que realizar, porque al principio hay que apostar con cabeza, con calma y sin riesgo. Y cuando muchas mentes se juntan, todo esto brilla por su ausencia.

El maravilloso mundo de los bonos de bienvenida

Una vez que hayáis definido el primer punto, toca elegir en qué casa de apuestas registrarse. Pero ojo, cuando lo hayáis decidido más vale que todos entendáis perfectamente lo que significan los bonos de bienvenida. Normalmente todo el mundo escoge la casa de apuestas en función de su oferta para nuevos usuarios, pero lo que casi nadie hace es leerse la letra pequeña de estas ayudas que las casas ofrecen a los apostadores novatos. Es absolutamente imprescindible hacerlo aunque nos parezca un aburrimiento, ya que como en el caso de los pronósticos si sois muchos, explicarle mal a un compañero en qué consiste un bono de bienvenida luego puede dar lugar a los primeros ‘piques’ dentro del grupo.

Aprovecho para aclararos las condiciones habituales (no siempre, pero casi siempre) que suelen requerir los bonos. La mayoría doblan o incluso triplican la cantidad inicial de dinero que ingreséis, pero bajo la imposición de que para poder retirar dinero por primera vez, tengáis que llegar a un gasto de fondos determinado, normalmente tres o cuatro veces el importe de la cifra con la que comencéis. Por ejemplo: si ingresáis 100€ y la oferta os dobla vuestro primer ingreso empezaréis con 200€ en vuestra cuenta de apuestas, pero el requisito puede ser que ‘mováis’ esa cantidad inicial cuatro veces. Por tanto, para poder sacar dinero de vuestra cuenta tendríais que hacer apuestas por un valor total de 800€, algo que requiere mucha práctica, constancia y sobre todo, cabeza y tranquilidad. Habitualmente también es necesario que todas las apuestas que hagáis sean de una determinada cuota mínima.

En cualquier caso, como digo, leeros las condiciones de cada bono y aseguraos de que todo el grupo (o vosotros mismos, si vais a apostar solos) entiende cómo funcionan.

Distintos mercados de goles a los que apostar en un partido de fútbol

Distintos mercados de goles a los que apostar en un partido de fútbol

¿Qué tipo de apuestas hacer? ¿Qué mercados elegimos?

¡El quid de la cuestión, el tema estrella! Si la mayoría de la gente con la que vais a apostar, o vosotros mismos tanto si apostáis solos o en grupo sois novatos, tenéis que tener MUY en cuenta una cosa: las apuestas deportivas no son la Quiniela. Su gran ventaja reside en la enorme variedad de mercados y opciones distintas de apuesta que tienen cada partido o evento, y muchas veces lo que penséis que es lo más lógico o seguro no es sinónimo de lo más recomendable a la hora de aprender a apostar. No hay que cerrarse a uno o dos mercados y no salir de ahí.

Las primeras veces, es inevitable que vayáis a ciegas si nadie que sepa os ayuda, así que es más importante que nunca, primero, que dediquéis tiempo a estudiar estadísticas de los eventos previos a aquel al que apostéis: enfrentamientos directos, número de goles marcados… y después, que escojáis mercados en los que os sintáis seguros y que entendáis perfectamente

Os pongo un ejemplo: lo más normal del mundo es que los novatos que se pasan a las apuestas deportivas sólo busquen apostar al 1×2 en partidos de fútbol (los colegas de mi señora, sin ir más lejos). O bien que vean como muy sencillos mercados muy complicados, como el de resultado exacto, sin pararse a pensar que se trata de sólo una posibilidad entre muchas para llevarnos beneficios. Si eres experto en apuestas deportivas seguramente estarás harto de ver cómo la gente se asombra al recomendarle mercados ‘neutrales’ pero en los que abarcamos varios resultados, como el de más de dos goles, pero lo cierto es que son los más recomendables para empezar.

Sólo obteniendo pequeñas ganancias empezaremos a conocer la mecánica y a entender cómo funciona este mundo sin desesperarnos, y para eso es fundamental no ir a hacer dinero de primeras y optar por apuestas sencillísimas.

¿Cuánto dinero gasto a la semana y cuántas apuestas hago?

Apostar es correr riesgos, eso está claro. Pero como venimos repitiendo, los riesgos se pueden controlar. Si estamos aconsejando optar por apuestas sencillas al principio, las cantidades de dinero que nos juguemos también deben ser sencillas. No más de 5€ o 10€ por apuesta es lo recomendable aunque tengamos cientos de Euros en la cuenta, para minimizar los impactos de nuestras pérdidas (que al principio serán muchas), y para ir viendo lo que nos funciona o lo que no y tener margen para rectificar sin tener que volver a poner dinero.

Evidentemente no obtendremos muchas ganancias con estos baremos de primeras, pero todo se trata de ir subiendo la exigencia conforme más confiados nos encontremos. Hacer alguna combinada de cuatro resultados con cuotas altas y jugándonos entre 1€ y 5€ también es recomendable para ir cogiendo la mecánica de esta modalidad de apuestas… y de paso, si nos llevamos alguna, ir teniendo un pequeño colchón de ganancias con las que poder arriesgar un poquito más.

En cuanto al número de apuestas a realizar, lo lógico es no pasarse pero ser constantes. Tres, cuatro o cinco a la semana es un número ideal, aunque en torneos cortos como una Eurocopa se puede hacer una apuesta al día, por ejemplo.

El ¿marrón? del registro

Como hemos venido diciendo, aunque la discusión sobre qué apuestas hacer se haga en grupo, uno de vosotros tendrá que tomar la responsabilidad de abrir la cuenta de apuestas a su nombre porque las cuentas son personales e intransferibles. Ojo con este tema, porque normalmente los requisitos que ponen las casas de apuestas son algo rigurosos (la seguridad ante todo) y a mucha gente no le hace gracia tener que dar sus datos personales o incluso mandar una fotocopia de su DNI. Pero la cosa es que es necesario, y lo que tenéis que tener claro es que la Ley os protege en todo momento. Es fundamental que os aclaréis en este punto. En la terraza del bar pueden opinar todos y decidir a qué se apuesta, pero apostar, apuesta una persona: la titular de la cuenta.