La alfombra roja de los Juegos Olímpicos: Los nombres a seguir

Juegos Olímpicos

Creo que algo raro me está sucediendo. Antes de sentarme a escribir iba por la calle con un calor tremendo, pero al pasar por unas obras que hay cerca de mi casa no he podido resistir a la tentación de coger carrerilla y saltar por encima del montón de arena con el que los obreros estaban trabajando. He caído de culo y me han echado la bronca, pero al menos he podido comprobar que mi salto de longitud no está tan oxidado como pensaba después de muchos años fuera del alcance de mi profesor de educación física del Instituto.

Lo mismo me pasa con otras cosas cotidianas en estos últimos días. Corro todo lo que puedo para coger el autobús por las mañanas y llego a la oficina empapado en sudor pero eufórico si he batido mis marcas; me ha dado por molestar a las amas de casa que se bajan a primera hora de la tarde a la piscina de mi urbanización, y no dejo que se bañen tranquilas mientras sumo largos y largos, una y otra vez, intentando hacer más cada día. Y que no se confíen, que igual bajo la barca de remos de mi sobrina de cinco años para ejercitar un poco los brazos. Sigo con mi sana costumbre de utilizar la papelera de mi casa como canasta con cualquier cosa que pille de por medio, e incluso le estoy dando vueltas a la opción de utilizar el asta que sujeta la pérgola de la terraza de mi vecino como pértiga improvisada y así ir de tejado en tejado sin pisar la calle. No creo que sea una buena idea para mí, ni que a mi vecino le guste.

El caso es que me ha entrado una especie de fiebre por practicar todas las disciplinas deportivas que se me ocurran, y creo que empiezo a darme cuenta del motivo: Ya tenemos aquí los Juegos Olímpicos de Río, la cita deportiva por excelencia a nivel mundial y de la que sólo podemos disfrutar cada cuatro años. Además de suponer una auténtica ‘borrachera’ de contenidos deportivos sin comparación y durante casi un mes (mi señora ya está haciendo acopio de fuerza mental para poder soportarlo), los Juegos Olímpicos tienen algo que jamás veremos en cualquier otra competición deportiva, del tipo que sea. Y es que aunque no seamos aficionados a determinados deportes, no tengamos ni idea de qué van o incluso no nos gusten, todo el mundo se lía la manta a la cabeza para tragarse todo lo que echen por la televisión, desde baloncesto hasta taekwondo, pasando por esgrima, tenis de mesa o tiro olímpico. Y si de por medio está algún deportista español, entonces apaga y vámonos… pasamos a ser casi ‘hoolligans’ e incluso nos hacemos los expertos si hace falta. Es algo tan culturalmente curioso como gracioso y también, un clásico del verano cada cuatro años.

Así que, como podéis comprobar, yo ya estoy preparado. Me he apuntado todas las pruebas que quiero seguir para no perder detalle, porque hay determinadas estrellas en estos Juegos Olímpicos de Río que están llamadas a hacer historia. Y yo no me la quiero perder. ¿Y vosotros?

El Atletismo lleva un claro apellido: Bolt

Las pruebas de 100 metros, 200 metros y el 4×100 volverán a acaparar los focos y toda la atención, pues Usain Bolt puede hacer historia tras arrasar de forma consecutiva en los Juegos Olímpicos de Pekín 2008 y Londres 2012. Además, el morbo se ha instalado entre los aficionados al atletismo de todo el mundo, pues las molestias musculares que hicieron retirarse al jamaicano a falta de un mes para los Juegos en una de las últimas competiciones en su país incluso hicieron que se especulase con su posible ausencia en Río 2016.

Nada más lejos de la realidad: Bolt afirma estar recuperado y en perfecta forma para lograr su séptima, octava y novena medalla de oro en unos Juegos Olímpicos

No descubriremos la pólvora si afirmamos que lo más sensato sería apostar por Bolt en las tres pruebas en las que compite, pero sí es cierto que el jamaicano roza la treintena y que esas molestias tan cerca del certamen olímpico podrían jugarle una mala pasada en Río. Alguna sorpresa, más en los 100 metros que en los 200, podría ser considerada. De hecho, su gran rival, Justin Gatlin, le superó en su última prueba antes de lesionarse Bolt. El último registro entre ambos queda así: 9.80 de Gatlin por 9.88 de Bolt.

Así pues, dejamos la puerta abierta a apostar a la sorpresa en los cien metros pese a que en los doscientos apenas llegaremos con referencias, pues el jamaicano apenas ha competido en esa distancia antes de Río. Pero la posibilidad de hacer todavía más historia y ser el primer hombre que logra tres oros seguidos en esas tres mismas pruebas de unos Juegos tiran mucho. En cualquier caso, parece que la pelea estará con Gatlin tanto en los 100 como en los 200.

Los duelos de la natación (I): Phelps contra Lochte… y Le Clos

El regreso de Michael Plelps es, probablemente, el mayor acontecimiento social de estos Juegos Olímpicos. Hablamos de un hombre que posee 22 medallas olímpicas procedentes de cinco ediciones distintas desde Sydney 2000 (aunque las primeras ocho las ganaría en Atenas 2004), y 18 de ellas de oro. Que se retiró, que tuvo problemas con el alcohol y que ha vuelto para despedirse a lo grande concentrando miles de seguidores en Estados Unidos y convirtiendo la natación en un deporte de masas. Pero seamos serios. El ‘Tiburón de Baltimore’ tiene ya 31 años y él mismo se ha mostrado nervioso en las clasificatorias. Ya no es el que era.

Precisamente debido a su edad y a su merma en la capacidad para recuperarse, Phelps ha bajado notablemente su exigencia. En Río sólo competirá en 3 pruebas: 100 y 200 mariposa, y los 200 estilos

Quizá con mayor razón que en el caso de Bolt, apostar por Phelps estará bien, pero con reservas. De hecho, las cuotas para jugar a favor de una sorpresa son muy buenas tanto en el 100 como en el 200 mariposa, prueba en la que por cierto no es favorito (sí en las otras dos). En el doble hectómetro competirá de nuevo con el joven que le arrebató el oro en Londres en esa distancia, el sudafricano Chad Le Clos, que además emerge como alternativa en las apuestas para los cien metros. En cuanto a los 200 estilos, volveremos a ver el viejo duelo Phelps-Lochte… con cierta ventaja para el mejor nadador de la historia.

Los duelos de la natación (II): Mireia contra Ledecky y Hoshi

Si hay una esperanza española de medallas en estos Juegos Olímpicos de Río que ilusione al país entero, esa es Mireia Belmonte. La gran sirena de la natación española no parte como favorita en ninguna de las pruebas en las que competirá, pero precisamente por eso debe servirnos como principal baza para arriesgar si queremos intentar sacar beneficios apostando por nuestros deportistas.

Mireia compite en seis pruebas: Los 400 y 800 libres, los 200 mariposa, los 200 y 400 estilos y el 4×200 libre

En Londres, la catalana logró superarse a sí misma obteniendo dos medallas de plata en los 200 mariposa y los 800 libres, sus dos pruebas fetiche. Especialmente el doble hectómetro en mariposa, donde a priori puede batir perfectamente a la japonesa Natsumi Hoshi, que en Londres fue bronce por detrás de ella y que parece llegar en una fantástica forma a la cita olímpica, aunque no con marcas que superen el récord personal de Mireia en esta distancia.

De hecho, Belmonte no aparece como favorita en las apuestas para ninguna de las pruebas en las que compite y eso, sin volvernos locos, es un gran pasaporte para jugar sabiendo que obtendríamos muchos beneficios. Es evidente que la americana Katie Ledecky, la gran figura de la natación femenina mundial, parte como favorita en las pruebas en las que compite con Mireia (las de estilo libre).

Ciclismo: Gran Bretaña, con permiso de Valverde

Los ciclistas del país británico acaparan el favoritismo en Río si hablamos del deporte de las dos ruedas. Tanto Chris Froome, flamante ganador del Tour de Francia y probablemente el mejor ciclista del momento, como Mark Cavendish, emergen como alternativas plausibles para colgarse el metal dorado en las pruebas de contrarreloj y pista. La ruta podría ser de dominio español, si de una vez por todas Valverde confirma su veteranía y su enorme calidad en una prueba de empaque en la que, por cierto, es el favorito en las apuestas.

Las otras grandes estrellas: desde Djokovic hasta Carolina Marín

Unos Juegos Olímpicos son un evento tan enorme que apenas da como para seguir a todas las figuras de cada disciplina deportiva y compactarlas en un solo espacio. El elenco es de auténtico infarto y cada día de los Juegos tendremos a alguna estrella desfilando por su escenario concreto. En tenis, Djokovic está ante la oportunidad de su vida, la de de conseguir un oro para Serbia tras su bronce en 2008 y su fatídica derrota por el tercer puesto ante Del Potro en 2012. Es el principal favorito con Rafa Nadal acudiendo en calidad de incógnita a la cita pero como estrella, al fin y al cabo, y en chicas Serena Williams aspira casi sin oposición a su segundo oro consecutivo tras el obtenido en Londres; Neymar será la gran estrella del torneo de fútbol que se disputará en Brasil, la cuna del balompié, todavía escocido por la humillación sufrida en su Mundial hace dos años ante Alemania. Es obligado por parte de ‘Ney’ conseguir un oro que se le resiste a los cariocas desde siempre.

En España pondremos especial atención a las opciones de Carolina Marín en bádminton, otra de nuestras nuevas musas y queridísima por todos, que aspira a su mayor logro en Río tras proclamarse campeona del mundo en 2014 y 2015 y de Europa en 2014 y 2016; a Joel González en taekwondo, intentando repetir el oro de 2012; A Marina Alabau en vela… o a nuestros Pau Gasol y compañía en baloncesto, contra la Estados Unidos de Kevin Durant, una vez más… aunque esto será otra historia.